La caldera de condensación resultó ser el sistema más eficiente para calentar gas y agua caliente. Tanto es así que desde 2015 este tipo de calderas solo se pueden producir en Europa. El resto de las calderas de baja eficiencia han ido desapareciendo lentamente de los hogares, siendo las renovaciones programadas un factor clave para mejorar la eficiencia y reducir las emisiones.
Índice de contenidos
5 beneficios de una caldera de condensación
Eficiencia energética alta
La caldera de condensación es el tipo de caldera más eficiente en el aprovechamiento de la energía térmica contenida en los humos de combustión.
Mejor regulación en función de la demanda
En las calderas convencionales, las temperaturas de los gases de combustión y del agua de la caldera son más altas que las temperaturas del punto de rocío del gas. Por eso salen los humos a pleno calor y el resto de la combustión. Esta situación les impide adaptarse de manera efectiva a los cambios en la demanda de consumo de agua caliente.
Como ya hemos explicado, este no es el caso de las calderas de condensación, porque se aprovecha la energía de los humos, se absorbe una parte importante de su temperatura, los residuos de la combustión se condensan, y al mismo tiempo baja la temperatura de los humos por debajo de la temperatura de rocío.
Más silenciosas
Las calderas de condensación funcionan en continuo, es decir ajustan su llama según las necesidades, de esta forma se puede evitar el boom propio de las calderas convencionales cuando se necesita agua caliente y la caldera se enciende y se apaga.
Además, el ventilador que pulveriza la mezcla aire-gas también está regulado, por lo que se adapta a la cantidad de combustible que estamos consumiendo, y por tanto es más silencioso.
Ahorro en la factura de gas
Gracias al uso del calor de los humos, combinado con la capacidad de regular la llama en el quemador, es decir, ajustar el consumo de gas en función de la temperatura del agua de entrada, las calderas de condensación pueden ahorrar entre un 25 y un 30 % del consumo de energía, en comparación a una caldera convencional.
Reducción de emisiones contaminantes
Como se mencionó, cuando la humedad en el humo de combustión se condensa, las gotitas de condensación transportan el residuo de esa combustión, las partículas de carbón, junto con el azufre contenido en el gas combustible y otras sustancias, y otra suciedad causa contaminación. Como resultado, las calderas de condensación reducen las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y dióxido de carbono (CO2) hasta en un 70%.
¿Alguna duda? Solo tienes que ponerte en contacto con nuestros expertos para recomendarte las mejores calderas de condensación.

